miércoles, 3 de noviembre de 2010

La libertad de pensamiento

 El primer tema que vamos abordar es el de la libertad de pensamiento, nos parece interesante ya que la libertad de pensamiento es de donde parte el resto de libertades, si no llegamos a cuestionarnos las cosas, los hechos o situaciones, no podremos ser críticos y por lo tanto libres.
Para nosotras la libertad debe ser el derecho fundamental de la humanidad, solo si partimos de aquí será posible conseguir un mundo lo suficientemente justo para todos/as.
Como pedagogas tenemos la misión de enseñar a las personas y ponerles todos los medios posibles para que sean libres, solo mediante la educación se podrá llegar a conseguir este fin.
A continuación vamos a exponer unas cuantas frases que nos hagan pensar sobre ello y un pequeño cuento que espero que sea de vuestro agrado.

“No se nos otorgará la libertad externa más que en la medida exacta en que hayamos sabido, en un momento determinado, desarrollar nuestra libertad interna.”

Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.

“La libertad no es simplemente un privilegio que se otorga; es un habito que ha de adquirirse.”

David Lloyd George (1863-1945) Político británico.

“Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo.”

Johann Wolfgang Goethe (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán.


Con estas frases queremos denunciar una situación que pasa muy a menudo, muchas veces somos nosotros mismos quien nos ponemos cadenas a nuestros pensamientos en cambión solo denunciamos cuando los demás nos imponen las cosas sin nuestro consentimiento. Solo cultivando el pensamiento y la razón seremos libres de verdad.






LOS PAVOS NO VUELAN

Un paisano encontró en Catamarca un huevo muy grande.
Nunca había visto nada igual. Y decidió llevarlo a su casa.
-¿Será de un avestruz? -preguntó a su mujer.
-No. Es demasiado abultado -dijo el abuelo.
-¿Y si lo rompemos? -propuso el ahijado.
-Es una lástima. Perderíamos una hermosa curiosidad
-respondió cuidadosa la abuela.
-Ante la duda, lo voy a colocar debajo de la pava que
está empollando huevos.  Tal vez con el tiempo nazca
algo- afirmó el paisano, y así lo hizo.

Cuenta la historia que a los quince días nació un
pavito oscuro, grande, nervioso, que con mucha avidez
comió todo el alimento que encontró a su alrededor.
Luego miró a la madre con vivacidad y le dijo
entusiasta:
-Bueno, ahora vamos a volar.

La pava se sorprendió muchísimo de la proposición de
su flamante cría y le explicó:
-Mira, los pavos no vuelan. Te sienta mal comer
deprisa. Entonces trataron de que el pequeño comiera
más despacio, el mejor alimento y en la medida justa.
El pavito terminaba su almuerzo o cena, su desayuno o
merienda y les decía a sus hermanos:
-Vamos, muchachos ¡a volar!
Todos los pavos le explicaban entonces otra vez:
-Los pavos no vuelan. A ti te sienta mal la comida.
El pavito empezó a hablar más de comer y menos de
volar. Y creció y murió en la pavada general: ¡pero
era un cóndor! Había nacido para volar hasta los 7,000
metros. ¡Pero nadie volaba..!

Normalmente las personas de nuestro alrededor tiene la costumbre de decirnos lo que podemos o no hacer, y lo aceptamos sin cuestionarnos el por qué podemos o no hacerlo, simplemente nos conformamos. El conformismo es la respuesta más fácil, la que menos implica esfuerzo, pero la que menos merece la pena. No dejes que una respuesta te convenza por el hecho de ser una respuesta, piensa que implica esa respuesta.




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