domingo, 19 de diciembre de 2010

La amistad


La amistad es un tema complicado, casi tanto como el amor. Esto es normal debido a que existen distintos tipos de amor:
No es idéntico el amor que se puede sentir por los padres, el que se profesa por los hermanos, o el que se experimenta por la pareja…
Así, el que se aprecia por los amigos, también es distinto pero igualmente importante.
No significa que un tipo de amor sea menor o más fuerte que el otro, simplemente son distintos e incomparables.
De este modo, podemos aceptar la frase Elbert Hubbard (Ensayista estadounidense) que nos dice lo siguiente:

“Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere”.

A raíz de lo anteriormente dicho es considerable el reflexionar acerca de esto.
“La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea”.
(Alberto Moravia (1907-1990) Escritor italiano.)

Y sin embargo ¿cuántas veces no nos ha parecido que una persona mantenía una fuerte amistad con nosotros y al llegar los malos momentos hemos apreciado como desaparecía de nuestro lado? Por ello debemos considerar que:
“La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido”.
(Rabindranath Tagore (1861-1941) Filósofo y escritor indio.)
“El verdadero amigo es aquél que está a tu lado cuando preferiría estar en otra parte”.


Os dejamos con un video del maravilloso autor Jorge Bucay que seguro que os abrirá los ojos acerca de este tema. Su título es: Quiero





Para finalizar nos gustaría mostraros la siguiente frase que nos ha encantado.
“Amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan como estamos y se esperan a oír la contestación”.

domingo, 12 de diciembre de 2010

La felicidad (V)

Hola a todos y todas, en la siguiente entrada os voy a poner un vídeo del programa de Ratones coloraos de Canal sur, donde su invitado en esta ocasión es Jorge Bucay, que precisamente habla del tema de la felicidad, nos parece muy interesante como habla este hombre, la sencillez y la claridad con la que trata el tema. Espero que os guste.



http://www.youtube.com/watch?v=72hryl6IkoM&feature=fvsr

La felicidad (IV)

CUENTO HINDU

Un gato grande ve cómo un gatito trataba de agarrarse la cola y
le pregunta: ¿Por qué lo haces? Y el gatito dijo: "Porque he aprendido que lo mejor
es la felicidad y mi cola es la felicidad" Y el gato grande le respondió: "Yo también
sé que mi cola es la felicidad, pero me he dado cuenta que cuando la persigo se
me escapa y cuando voy haciendo lo que tengo que hacer ella viene detrás de mí
por dondequiera que yo vaya"


Las personas que se centran en buscar la felicidad, pero no vivirla día a día, nunca podrán ser felices, por que el truco para encontrarla es apreciar el momento, siempre que se hagan las cosas  correctamente, y vivir cada instante con sus pequeños detalles. No esperemos grandes cosas para ser felices, nos quedaremos siempre esperando o puede suceder que cuando se cumplan esos deseos ya no tengan la misma intensidad e ilusión que creías que te iba a proporcionar en un principio.

lunes, 6 de diciembre de 2010

La felicidad (III)

La felicidad (II)

Cuento de la felicidad

Un cuento infantil relata la vida de un monarca que había caído muy enfermo y, ya en agonía, llegó a verle un médico de tierras lejanas, quien le dio como receta para su cura el que le cubrieran con la camisa de un hombre feliz; eso sería lo único que le salvaría la vida.

Los heraldos y cortesanos se dieron a la búsqueda de la preciosa prenda, ofreciendo a cambio una cuantiosa recompensa. Desde luego se presentaron muchos candidatos, pero a todos, sin excepción, les faltaba algo para lograr la felicidad plena: quien tenía salud se quejaba de pobreza, al que poseía una gran fortuna le faltaba salud…
Un día recibieron la noticia que en una aldea, en los confines del reino, vivía un hombre muy feliz, al menos aparentaba serlo. Al acercarse a su cabaña, escucharon cómo silbaba y canturreaba; él los recibió en su hogar, que era muy austero, y sin esperar más, iniciaron el interrogatorio:

-¿Se puede considerar usted una persona feliz?
-Por supuesto- contestó.
-¿Tiene suficiente dinero para vivir?
-Lo necesario para estar bien.
-Pero se ve pobreza en su hogar- replicaron los cortesanos.
-No necesito más; pobre no es quien posee sino quien anhela mucho.
-¿Y en cuanto a salud?
Sonriendo aquel hombre contestó:
-Para mi la enfermedad es un aliado que me avisa que debo cuidarme; sé que lo inevitable tendrá que suceder: la vejez, la enfermedad y la muerte y, como son algo natural no me da miedo enfrentarme a ellos.
- ¿Está satisfecho con su familia?
- Amo a mi esposa y a mis hijos y los acepto como son; es más, los he educado para ser libres, no para tenerlos prisioneros con deseos egoístas de que cambien para mi para que me den gusto.
Convencidos de la felicidad de que gozaba aquel hombre, los enviados del rey le pidieron su camisa y, pasa su asombro, les contestó: “Lamento decirles que yo no poseo camisa alguna”, y despidiéndose cortésmente, reinició su trabajo cantando.

Ser optimista en estos días, no es tarea fácil, con la corriente de negativismo que nos rodea .El secreto para sonreír siempre a la vida es aceptar nuestra circunstancia y, si no estamos de acuerdo con ella, intentar modificarla con una actitud positiva, con la confianza de que lo lograremos, alimentando nuestra mente de expectativas positivas.

La parte importante es decidir cada día si queremos ser felices a pesar de las adversidades. Ser feliz, es una decisión.


domingo, 28 de noviembre de 2010

La felicidad


La felicidad es el mayor objetivo compartido por todos los seres humanos, pero aunque sea un objetivo en común, se entienden de forma diferente para cada una de las personas que habitamos la tierra.
La forma de entender la felicidad se basa en una serie de objetivos concretos, donde cada persona tiene los suyos, por ello es muy difícil definir la felicidad, ya que los componentes que debe contener para una persona, no los contiene para otra.
Por otro lado es un hecho que la felicidad no es algo material, y que buscarlo en las cosas tangibles, no hace mas que cuando logramos su obtención, se desvanezca al poco tiempo esa felicidad que tantos nos invadía al imaginarnos que lo poseíamos.
“La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.”

Henry Van Dyke (1852-1933) Escritor estadounidense.

“Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…”

Groucho Marx (1890-1977) Actor estadounidense.

Me pareció interesante destacar esta frase ya que refleja mucho la concepción de la felicidad de gran parte de la humanidad, donde en vez de aspirar a la felicidad del presente, siempre sueña con la felicidad del futuro material, el logro y el excito esta en conseguir cosas, y una vez que las consigues desaparece. El tono sarcástico hace que nos demos cuenta de tantas cosas…..
Cuando se habla de felicidad relativa no estamos refiriendo a la constante comparación con los demás. Pero esta felicidad es una felicidad falsa ya que siempre habrá alguien que tenga mejores cosas o mayor éxito en algunos ámbitos que nosotros admiremos que nosotros.

“Ponemos más interés en hacer creer a los demás que somos felices que en tratar de serlo.”

François de la Rochefoucauld (1613-1680) Escritor francés.

Enseñando lo que tenemos y lo que somos, comparando con otras personas que supuestamente tienen menos cosas que nosotros, para demostrar nuestro grado de perfeccionamiento y por ello nuestra felicidad. Un esfuerzo inútil que al final no tendrá ninguna importancia porque la gente se olvidara de ello. Ese mismo esfuerzo que podría haberse empleado en hacernos felices de verdad, una felicidad duradera y gratificante, que no se desvanece, por que se encuentra en nuestro interior, porque es fuerte y difícil de destruir.


Por otro lado la felicidad no es una vida sin problemas, sino la fortaleza para superar los problemas que se presenten. No existe tal cosa como una vida libre de problemas; las dificultades son inevitables. Pero la manera en la que experimentamos y reaccionamos a nuestros problemas depende de nosotros.

La verdadera felicidad ha de hallarse adentro de nosotros mismos:

“Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta.”

Sócrates (470 AC-399 AC) Filósofo griego.

Si obras bien te sentirás bien, y si obras mal, puede o que te sientas mal, o peor aun indiferente, que es la carencia de sentimiento alguno hacia otras personas.  Si te sientes bien habrás alcanzó la felicidad. Podríamos decir que es una regla de tres fácil de comprender, pero difícil de realizar ya que en estos tiempos lo que prima es el individualismo, “cada uno se salva a sí mismo”

Por último ya que no hemos tratado de definir que es la felicidad, si no la manera de conseguirla, queremos saber como vosotros definiríais la felicidad. Esperamos vuestra respuesta.

Saludos

Os dejamos un relato para que penséis un poquito sobre el concepto de felididad.

Cuento de Felicidad
En cierta ocasión se reunieron todos los Dioses y decidieron
crear al hombre y la mujer; planearon hacerlo a su imagen
y semejanza, entonces uno de ellos dijo: esperen, si los vamos
a hacer a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo
igual al nuestro, fuerza e inteligencia igual a la nuestra,
debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de no
ser así, estaremos creando nuevos dioses. Debemos quitarles
algo, pero, ¿Que les quitamos? Después de mucho pensar uno de
ellos dijo: ¡ya se!, vamos a quitarles la felicidad, pero el
problema va a ser donde esconderla para que no la encuentren
jamás. Propuso el primero: Vamos a esconderla en la cima del
monte mas alto del mundo; a lo que inmediatamente repuso otro:
no, recuerda que les dimos fuerza, alguna vez alguien puede
subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán
donde esta. Luego propuso otro: Entonces vamos a esconderla en
el fondo del mar, y otro contesto: no, recuerda que les dimos
inteligencia, alguna vez alguien va construir una esquina por
la que pueda entrar y bajar y entonces la encontrara.
Uno mas dijo:
Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra. Y le dijeron:
No, recuerda que les dimos inteligencia, y un día alguien va
construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y
la va a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad y serán
iguales a nosotros. El último de ellos, era un Dios que había
permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las
propuestas de los demás dioses, analizo en silencio cada una
de ellas y entonces rompió el silencio y dijo: creo saber a
donde ponerla para que realmente nunca la encuentren, todos
voltearon asombrados y preguntaron al unisonó: ¿A dónde?
La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados
buscándola fuera, que nunca la encontraran. Todos estuvieron
de acuerdo, y desde entonces ha sido así, el hombre se pasa
la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo.




El amor (IV)


“Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz”.

Fantástica frase que nos enseña que si hayamos la felicidad en la dicha del otro, jamás se acabará y el amor será lo que siempre nos han instado a conseguir. Preciosa, pero con un prolongado y riguroso camino a recorrer para lograrlo.



Cómica pero acertada viñeta que nos lleva a pensar como cuando nos enamoramos perdemos toda nuestra capacidad de decisión en multitud de ocasiones. Bello, pero arriesgado. Aunque después de todo: "El corazón tiene razones que la razón desconoce." (Blas Pascal.)


Por último queremos dejar una meditación a modo de frase para que todos aquellos que estén enamorados se recreen y recapaciten acerca de ello:

“Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única”.

Pues se ama realmente, no porque se halle la perfección, sino porque parecen preciosas las imperfecciones de aquella persona a quien amamos.

El amor (III)


El amor y el tiempo.


Y si hace poco tratábamos sobre el amor y la locura, hay otro aspecto relacionado con el amor que no podemos olvidar, y este es:
– El tiempo –

“El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor”

El tiempo lo cura todo, incluso las heridas del amor. El tiempo logra que todo se comprenda, solo hay que dejarlo correr. El tiempo es maravillosamente importante si de cualquier aspecto de la vida hablásemos, y no podía ser menos con el amor.


BARCOS

Un día se supo que la isla se hundiría. Todos prepararon sus barcos para partir, con excepción del amor, que quería permanecer en su hogar hasta el último instante.

Cuando la mayor parte de la isla estaba ya bajo el agua, el amor decidió pedir ayuda. En ese momento pasó la riqueza en una imponente galera, y el amor le preguntó:

- Riqueza, ¿puedes ayudarme?

La riqueza le respondió:
- No, lo lamento. Llevo mucho oro y mucha plata en mi barco. No hay forma de que quepas.

El amor se apresuró entonces a pedirle ayuda a la vanidad, que navegaba en un yate muy fino y elegantemente adornado:
- Vanidad, ¿podrías ayudarme?

Y la vanidad contestó:
- Perdóname, Amor, pero estás mojado y lleno de barro. No quisiera ensuciar mi lindo bote.

El amor vio a la tristeza:
- Tristeza, ¿puedo ir contigo?
- Oh... Amor, -replicó,- estoy tan triste que prefiero estar sola.

La felicidad también rechazó la petición, porque estaba tan feliz que no quiso ocuparse de nada que interrumpiera la dicha que sentía.

De repente, el amor escuchó una voz que lo llamaba:
- Amor, ven, acércate. Yo te llevo.
El amor estaba tan agitado, contento, y aliviado, que no se le ocurrió preguntar quién lo había salvado.

Al llegar a tierra firme, el amor cayó en cuenta de su olvido y queriendo saber a quién agradecer, le preguntó a un anciano que contemplaba el océano.

- ¿Quién me ayudó?

- Fue el tiempo.- afirmó la sabiduría.

- ¿El tiempo? -cuestionó incrédulo el amor- ¿Por qué?

Y la sabiduría aclaró:

- Porque solamente el tiempo es capaz de entender la grandeza del amor.

domingo, 21 de noviembre de 2010

El amor (II)


"Hay siempre algo de locura en el amor; pero siempre hay algo de razón en la locura."

¡Cómo nos ha gustado esta frase! Y como tanto interés nos ha propiciado, hemos decidido investigar más acerca cómo la locura está siempre junto al amor.
Tras multitud de información, hemos decidido que lo más curioso era tratarlo como siempre lo hacemos en este blog, y haceros reflexionar con una breve historia.

El Amor y la Locura
Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres.
Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre tan loca, les propuso: ¿Jugamos al escondite?
La Intriga levantó la ceja intrigada, y la Curiosidad, sin poder contenerse preguntó:
_ ¿Al escondite? ¿Y cómo es eso?
Es un juego - explicó la Locura- , en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras vosotros os escondéis, y cuando yo haya terminado de contar, el primero de vosotros al que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.
El Entusiasmo bailó secundado por la Euforia.
La Alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar.
La Verdad prefirió no esconderse: - ¿Para qué? Si al final siempre la hallaban.
La Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella).
Y la Cobardía prefirió no arriesgarse...
_ Uno, dos, tres...; - comenzó a contar la Locura.
La primera en esconderse fue la Pereza, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino.
La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos... que si un lago cristalino, ideal para la Belleza, que si la rendija de un árbol, perfecto para la Timidez, que si el vuelo de una ráfaga de viento, magnífico para la Libertad. Así terminó por ocultarse en un rayito de Sol.
El Egoísmo en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero solo para él.
La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris) y la Pasión y el Deseo en el centro de los volcanes.
El Olvido... se me olvidó donde se escondió...pero eso no es lo importante.
Cuando la Locura contaba 999.999, el Amor aún no se había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que encontró un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
_ Un millón, - contó la Locura - y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la Pereza sólo a tres pasos de una piedra.
Después se escuchó a la Fe discutiendo con Dios en el cielo sobre teología y a la Pasión y el Deseo se los sintió en el vibrar de los volcanes.
En un descuido encontró a la Envidia y claro, pudo deducir donde estaba el Triunfo.
Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él sólo salió de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas.
De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió la Belleza y con la Duda resultó más fácil todavía pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse.
Así fue encontrando a todos, pero sólo el Amor no aparecía por ningún sitio.
La Locura buscó detrás de cada árbol, cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y las rosas... y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas con ella para no pincharse, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al Amor.
La Locura no sabía que hacer para disculparse, lloró, imploró, pidió perdón y finalmente hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, y desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra...

EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA”.




martes, 16 de noviembre de 2010

El amor


                                                                        
                                      
"La medida del amor, es amar sin medida."

(San Agustín).


Nos parece la frase idónea para empezar a tratar este peliagudo tema.
No todo el mundo entiende lo mismo cuando se encuentra ante la palabra “amor”, y es un término que está expuesto a cantidad de observaciones.
No obstante, lo tomemos de un modo u otro, creo que es bastante universal que si amamos poniendo unos límites (o como nos expresa San Agustín, medidas) no estaremos experimentando, lo que realmente se entiende por ese amor incondicional que todas las personas hemos querido sentir.

En este mundo en continuo movimiento en el que todos nosotros vivimos, se empieza a valorar más el tema
del
deseo, de la pasión de un momento, que al amor puro que se encuentra en las películas (y que parece que solo se puede hallar allí).
Sin embargo: "El deseo muere automáticamente cuando se logra; fenece al satisfacerse. El amor, en cambio, es un eterno deseo insatisfecho."
 (José Ortega y Gasset.)

Es importante abrir la mente y entender esta diferencia si realmente es afecto lo que se busca.

Pero, si ciertamente nos encontramos ante un deseo tan difícil de satisfacer como nos intenta transmitir Ortega y Gasset, es casi comprensible que se llegue a experimentar una especie de miedo o recelo cuando de encontrarlo se trata. Pero ahí reside su verdadera belleza, pues el dolor está en parte unido al  amor, como dice cierto proverbio turco: 
"Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas."

Sin embargo hay que retirarse a tiempo cuando el dolor que se siente es mayor que el amor que de una forma u otra lo compensa. El hecho de soportar todo lo que venga no es lo más sano, aunque lamentablemente sí es lo más común.

Para reflexionar acerca de este último dato os dejamos con este relato que consideramos clave para entenderlo mejor.
                                                                    
                                                 100 DÍAS

Cuentan que había una vez un rey muy apuesto que estaba buscando esposa. Por su palacio pasaron todas las mujeres más hermosas del reino y de otros más lejanos; muchas le ofrecían además de su belleza y encantos muchas riquezas, pero ninguna lo satisfacía tanto como para convertirse en su reina.

Cierto día llegó una mendiga al palacio de este rey y con mucha lucha consiguió una audiencia.
-"No tengo nada material que ofrecerte; solo puedo darte el gran amor que siento por ti" - le dijo al rey - " y puedo hacer algo para demostrarte ese amor".

Esto despertó la curiosidad del rey, quien le pidió que le dijera qué sería eso que podía hacer."
- “Pasaré 100 días en tu balcón, sin comer ni beber nada, expuesta a la lluvia, al sereno, al sol y al frío de la noche. Si puedo soportar estos 100 días, entonces me convertirás en tu esposa".

El rey, sorprendido más que conmovido, aceptó el reto. Le dijo:
- "Acepto. Si una mujer puede hacer todo esto por mí, es digna de ser mi esposa".
Dicho esto, la mujer empezó su sacrificio. Empezaron a pasar los días y la mujer valientemente soportaba las peores tempestades... muchas veces sentía que desfallecía del hambre y el frío, pero la alentaba imaginarse finalmente al lado de su gran amor.
De vez en cuando el rey asomaba la cara desde la comodidad de su habitación para verla y le hacía señas de aliento con el pulgar.

Así fue pasando el tiempo... 20 días...50... la gente del reino estaba feliz, pues pensaban "¡Por fin tendremos una reina!"... 90 días... y el rey continuaba asomando su cabeza de vez el cuando para ver los progresos de la mujer. "¡Esta mujer es increíble!" pensaba para si mismo y volvía a darle alientos con señas.

Al fin llegó el día 99 y todo el pueblo empezó a reunirse en las afueras del palacio para ver el momento en que aquella mendiga se convertiría en esposa del rey. Fueron contando las horas... ¡A las 12 de la noche de ese día tendrían reina!
La pobre mujer estaba muy desmejorada; había enflaquecido mucho y contraído enfermedades.

Entonces sucedió. A las 11:00 de la noche de aquél día 99, faltando a penas una hora para que llegara el día 100, la valiente mujer se rindió... y decidió retirarse de aquel palacio.
Dio una triste mirada al sorprendido rey y sin decir ni media palabra se marchó.  

La gente estaba conmocionada. Nadie podía entender por qué aquella valiente mujer se había rendido faltando tan solo una hora para ver sus sueños convertirse en realidad. Había soportado tanto…

Al llegar a su casa, su padre se había enterado ya de lo ocurrido. Le preguntó: --"¿Por qué te rendiste a tan solo unos instantes de ser la reina?"

Y ante su  asombro ella respondió:
-"Estuve 99 días y 23 horas en su balcón,  soportando todo tipo de calamidades y no fue capaz de liberarme de ese sacrificio. Me veía padecer y solo me alentaba a continuar, sin mostrar siquiera un poco de piedad ante mi sufrimiento. Esperé todo este tiempo un atisbo de bondad y consideración que nunca llegaron.
Entonces entendí: una persona tan egoísta, desconsiderada y ciega, que solo piensa en sí misma, no merece mi amor”.

Ante esto solo podemos dejaros con la reflexión de que si una persona no cuida ese amor que se le entrega y no lo aprecia, lo mas justo para ti mismo es una retirada a tiempo. Pues quien no lo valore, no lo merece.
 

domingo, 7 de noviembre de 2010

La libertad de pensamiento (II)

EL loro que pide libertad.

Ésta es la historia de un loro muy contradictorio. Desde hacía un buen número de años vivía enjaulado, y su propietario era un anciano al que el animal hacía compañía. Cierto día, el anciano invitó a un amigo a su casa a deleitar un sabroso té. Los dos hombres pasaron al salón donde, cerca de la ventana y en su jaula, estaba el loro. Se encontraban los dos hombres tomando el té, cuando el loro comenzó a gritar insistente y vehementemente:   --¡Libertad, libertad, libertad!   No cesaba de pedir libertad. Durante todo el tiempo en que estuvo el invitado en la casa, el animal no dejó de reclamar libertad. Hasta tal punto era desgarradora su solicitud, que el invitado se sintió muy apenado y ni siquiera pudo terminar de saborear su taza. Estaba saliendo por la puerta y el loro seguía gritando: “!Libertad, libertad!”.   Pasaron dos días. El invitado no podía dejar de pensar con compasión en el loro. Tanto le atribulaba el estado del animalito que decidió que era necesario ponerlo en libertad. Tramó un plan. Sabía cuándo dejaba el anciano su casa para ir a efectuar la compra. Iba a aprovechar esa ausencia y a liberar al pobre loro. Un día después, el invitado se apostó cerca de la casa del anciano y, en cuanto lo vio salir, corrió hacia su casa, abrió la puerta con una ganzúa y entró en el salón, donde el loro continuaba gritando: “!Libertad, libertad!” Al invitado se le partía el corazón. ¿Quién no hubiera sentido piedad por el animalito? Presto, se acercó a la jaula y abrió la puerta de la misma. Entonces el loro, aterrado, se lanzó al lado opuesto de la jaula y se aferró con su pico y uñas a los barrotes de la jaula, negándose a abandonarla. El loro seguía gritando: “!Libertad, libertad!”   *El Maestro dice: Como este loro, son muchos los seres humanos que dicen querer madurar y hallar la libertad interior, pero que se han acostumbrado a su jaula interna y no quieren abandonarla.

La libertad implica esfuerzo, ser crítico y estar dispuesto a fracasar por su lucha. Todo esto hace que las personas, que aunque muchas veces protestan por no tener libertad cuando se le es conceden, se ven perdidos, aturdidos e incluso no saben cómo tratarla. Es tal la desorientación que preferimos que los demás manejen nuestra vida, e incluso creemos ser felices de esa manera, pero hay que ser consientes de que si los demás manejan nuestra vida, nunca podremos tener libertad de expresión, ni libertad de acción. Y nosotras nos preguntamos si compensa más la comodidad o la felicidad. Está claro que al principio la comodidad nos puede atraer más, ya que puede mostrar una falsa felicidad, pero al final la persona llegara a la frustración ya que su vida no tendrán ningún aliciente, ninguna meta, nada que le pueda dar sentido a su vida.

Bajo mi punto de vista es importante enseñarles a las personas a encontrar su verdadero aliciente o sueño. Es la única forma en que las personas luchen y reclamen la libertad para poder a llegar a ser felices.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

La libertad de pensamiento

 El primer tema que vamos abordar es el de la libertad de pensamiento, nos parece interesante ya que la libertad de pensamiento es de donde parte el resto de libertades, si no llegamos a cuestionarnos las cosas, los hechos o situaciones, no podremos ser críticos y por lo tanto libres.
Para nosotras la libertad debe ser el derecho fundamental de la humanidad, solo si partimos de aquí será posible conseguir un mundo lo suficientemente justo para todos/as.
Como pedagogas tenemos la misión de enseñar a las personas y ponerles todos los medios posibles para que sean libres, solo mediante la educación se podrá llegar a conseguir este fin.
A continuación vamos a exponer unas cuantas frases que nos hagan pensar sobre ello y un pequeño cuento que espero que sea de vuestro agrado.

“No se nos otorgará la libertad externa más que en la medida exacta en que hayamos sabido, en un momento determinado, desarrollar nuestra libertad interna.”

Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.

“La libertad no es simplemente un privilegio que se otorga; es un habito que ha de adquirirse.”

David Lloyd George (1863-1945) Político británico.

“Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo.”

Johann Wolfgang Goethe (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán.


Con estas frases queremos denunciar una situación que pasa muy a menudo, muchas veces somos nosotros mismos quien nos ponemos cadenas a nuestros pensamientos en cambión solo denunciamos cuando los demás nos imponen las cosas sin nuestro consentimiento. Solo cultivando el pensamiento y la razón seremos libres de verdad.






LOS PAVOS NO VUELAN

Un paisano encontró en Catamarca un huevo muy grande.
Nunca había visto nada igual. Y decidió llevarlo a su casa.
-¿Será de un avestruz? -preguntó a su mujer.
-No. Es demasiado abultado -dijo el abuelo.
-¿Y si lo rompemos? -propuso el ahijado.
-Es una lástima. Perderíamos una hermosa curiosidad
-respondió cuidadosa la abuela.
-Ante la duda, lo voy a colocar debajo de la pava que
está empollando huevos.  Tal vez con el tiempo nazca
algo- afirmó el paisano, y así lo hizo.

Cuenta la historia que a los quince días nació un
pavito oscuro, grande, nervioso, que con mucha avidez
comió todo el alimento que encontró a su alrededor.
Luego miró a la madre con vivacidad y le dijo
entusiasta:
-Bueno, ahora vamos a volar.

La pava se sorprendió muchísimo de la proposición de
su flamante cría y le explicó:
-Mira, los pavos no vuelan. Te sienta mal comer
deprisa. Entonces trataron de que el pequeño comiera
más despacio, el mejor alimento y en la medida justa.
El pavito terminaba su almuerzo o cena, su desayuno o
merienda y les decía a sus hermanos:
-Vamos, muchachos ¡a volar!
Todos los pavos le explicaban entonces otra vez:
-Los pavos no vuelan. A ti te sienta mal la comida.
El pavito empezó a hablar más de comer y menos de
volar. Y creció y murió en la pavada general: ¡pero
era un cóndor! Había nacido para volar hasta los 7,000
metros. ¡Pero nadie volaba..!

Normalmente las personas de nuestro alrededor tiene la costumbre de decirnos lo que podemos o no hacer, y lo aceptamos sin cuestionarnos el por qué podemos o no hacerlo, simplemente nos conformamos. El conformismo es la respuesta más fácil, la que menos implica esfuerzo, pero la que menos merece la pena. No dejes que una respuesta te convenza por el hecho de ser una respuesta, piensa que implica esa respuesta.




Presentación

Bienvenid@s a este blog, que como dice nuestro título va dedicado a todos aquellos que quieran, necesiten o sencillamente les guste reflexionar sobre las cosas más sencillas del día a día; tanto que la mayoría ni siquiera captan nuestra atención si alguien no nos las muestra, tan evidentemente, que sea para nosotros imposible el hecho de no chocarnos de bruces con ellas. Y sin embargo están ahí, siempre. Esperando a que las veamos.

Con este espacio, al que hemos procurado darle ese toque tan personal como creo que nos caracteriza a las dos personas que lo escribimos, intentaremos actuar de “lupa” para que indaguéis en esos escurridizos asuntos; si es que eso es posible, ya que no somos nosotras la más cultivada fuente de conocimiento para conseguir abrir los ojos de cualquier otro ser humano. En definitiva, “enseñar es aprender dos veces” (Joseph Joubert).

No obstante, y con toda la ilusión que podamos ponerle a este empeño, nos propondremos mostraros esas cuestiones con lo que se pretende que sea una reflexión divertida y útil.
Pues como dice cierta frase (y para empezar a entrar en la materia que nos ocupará) de Platón:

  “El amor es la alegría de los buenos, la reflexión de los sabios, el asombro de los incrédulos”.

Muchísimas gracias de antemano por la dedicación que supondrá en adelante, sino el recapacitar acerca de lo que expongamos, al menos el leernos.

Dedicado con gran cariño……. A los que reflexionan.